Buzón o alias: ¿qué elegir en cada caso?
Ambos dan una dirección funcional en su dominio, pero hacen cosas distintas.
Un buzón
Un buzón propio con su propia contraseña. Necesario cuando alguien debe entrar por sí mismo y enviar correo desde esa dirección.
Un alias
Una dirección de reenvío sin buzón propio. El correo a info@ entra en un buzón existente. Ideal para direcciones funcionales que atiende una sola persona.
La trampa de los alias
Las respuestas salen desde el buzón subyacente, salvo que lo configure de forma expresa. El cliente que escribió a info@ recibirá entonces respuesta de juan@: confuso, y socava la dirección funcional.
Cuándo conviene aun así un buzón
En cuanto varias personas deban atender una dirección. Un alias hacia una sola persona significa que todo se para cuando esa persona está de vacaciones.
En la práctica
Ambos son ilimitados en su plan de alojamiento, así que la elección no va de costes sino de cómo quiere trabajar.