Configurar una redirección 301
Si cambia una dirección de tu sitio, la dirección antigua debe enviar a los visitantes y a los buscadores a la nueva. Si no lo haces, todo el que siga el enlace antiguo recibirá un error y perderás el valor acumulado de esa página.
Cuándo necesitas una
- Has renombrado una página o la has movido a otro sitio de tu menú.
- Tu sitio se ha rehecho con otra estructura de URL.
- Has pasado de http a https, o de con www a sin www.
- Eliminas una página y existe un sucesor lógico.
Así lo configuras
- Haz una lista de las direcciones antiguas y de la dirección nueva a la que debe ir cada una. Hazla antes de empezar: reconstruirla después es mucho más trabajo.
- Si trabajas con un CMS, usa la función de redirecciones que tenga tu sistema. Es el camino más sencillo y mantienes la visión de conjunto.
- Elige permanente (301), no temporal. Solo en una situación realmente temporal se usa una 302.
- Envía cada página antigua a la nueva página más equivalente. Enviarlo todo a la página de inicio es el error más frecuente: no ayuda ni al visitante ni al buscador.
- Prueba cada dirección antigua en una ventana privada y comprueba que llegas en un solo paso a la página correcta.
Dónde suele torcerse
- Cadenas. La dirección A remite a la B, que remite a la C. Funciona, pero es lento y diluye. Haz que A apunte directamente a C.
- Bucles. A remite a B y B de vuelta a A. El navegador da entonces un error por exceso de redirecciones.
- Enlaces internos sin actualizar. Una redirección es una red de seguridad para los enlaces de fuera. Dentro de tu propio sitio, los enlaces se ajustan sin más.
Lo que significa exactamente una 301 para los buscadores está en el artículo del blog qué es una redirección 301.
¿No consigues resolverlo?
¿En tu caso ocurre algo distinto a lo descrito arriba, o te quedas atascado? Ponte en contacto con tu nombre de dominio o tu número de cliente a mano y lo miramos contigo.
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